jueves, 5 de noviembre de 2015

HOY, APRENDÍ // Damelys María Martínez Rosillo

Hoy, aprendí

by// Damelys María Martínez Rosillo

Hoy, leyendo a Pablo, en la 2 Carta a Timoteo, el apóstol, ratifica firmemente su fe en Dios, y le aconseja a su hijo espiritual, que no decaiga en la fe.

"a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor."
                                   2 Timoteo 1:2

Al mismo tiempo, manifiesta a Timoteo, el gran afecto que le tiene, al estar lejos, se acuerda de él, y la responsabilidad que Dios le ha dado para que no flaquee, y prosiga con ánimo.

Por otra parte, explica que tiene un gran ministerio, impuesto por él mismo, por lo tanto, le invita a que dé testimonio de Jesucristo.

Testificando de Cristo


Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día;
deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo;
trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti...

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Asimismo, Pablo, anima a Timoteo para que avive el fuego que hay en él, para que sea valiente y hable del Señor, predique y plantee su testimonio a fin de que, su mensaje llegue a muchas personas.

Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,

Por último, Pablo le dice a Timoteo que sin vergüenza continué su tarea, del mismo modo debemos seguir la encomienda que Dios nos ha dado, porque Jesús, nos ha llamado a llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según su propósito y la gracia que nos fue dada por Cristo Jesús antes de la fundación del mundo, mostrando valentía, en una sociedad corrupta y llena de maldad, tratando siempre de ser genuinos y auténticos sin tachadura moral, ni espiritual.
"pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio,"
2 Timoteo 1:1-18 
(Reina y Valera, 1960)
¡Gloria a Dios!


No hay comentarios:

Publicar un comentario